viernes, 11 de marzo de 2011

903 Occidente y el mundo árabe


903   “LA CHISPA”         (2 marzo 2011)
Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”
OCCIDENTE Y EL MUNDO ÁRABE
    Explicar las relaciones entre los europeos y gringos por un lado, y los árabes por el otro, es casi una necedad, pues cualquiera que conozca el ABC de la historia, está enterado de cómo ha sido ese contacto.  Sojuzgados, robados, invadidos, humillados, aniquilados masivamente, despreciados, satanizados y estereotipados, NO TIENEN RAZÓN ALGUNA para esperar nada del occidente o los gringos, que son la misma cosa.  Y hacen bien, pues nadie les va a dar nada; tienen que saber que están solos, que esta revolución que han iniciado es suya y deben conservarla incontaminada con las “ayudas” tardías de los blancos.  Ellos han estado sometidos a muchas tiranías por 30, 40 ó 50 años y a NADIE le ha importado un pito, siempre y cuando el petróleo fluya hacia Europa y USA.   Por lo tanto, la “solidaridad” y “respeto a los derechos humanos” que están invocando ahora como pretexto para invadir militarmente a todos los países que tengan petróleo, no es más que la demostración del cinismo absoluto con el que los europeos ven al mundo árabe.  A ellos les importa un tacaco la vida de miles o millones de árabes; con el exterminio de Palestina e Irak, está muy claro cuál es el valor que le asignan a la vida de esos ciudadanos.
     La desgracia de los agarenos empezó cuando Anwar el Sadat firmó los acuerdos de Campo David (1977) en los cuales selló la rendición total de Egipto a la voluntad del sionismo yanqui.  Y como premio, junto al genocida Menahem Beguim, recibió el Nobel de la paz.  La Pax judeo-yanqui que le permitió a Israel llevar a cabo la aniquilación del pueblo palestino.  Y como dato relevante, vean que la primera en manifestar su preocupación por la revuelta egipcia fue la canciller “alemana” Ángela Merkel  (en realidad Rebeca Kasner Jentsch, judía y comunista cuando le convino), y exigió que  se respetaran los acuerdos de Campo David.  Desde luego que eso es un asunto que le importa un cacahuate a los alemanes de verdad, pero sí a los israelitas de Alemania y de todo el mundo.  La misma declaración hizo el presidente de Francia, el judío Sarkozy; y luego, en cascada, lo hicieron casi todos los países europeos en donde esa raza manda, que son todos.  Europeos y gringos, dirigidos por los judíos, solo tienen un interés: ellos mismos.  Cómo vivan los árabes, quién los tiranice y los mantenga en mísera condición, es algo que nada le importa al mundo capitalista.  Mientras haya petróleo y gas.  ¿Les importa acaso la satrapía de Arabia Saudita, y que ese reyezuelo de opereta maneje las riquezas de esa nación (servil incondicional de USA) como si fueran un negocio personal?  A occidente solo le preocupan las naciones árabes que NO LES VENDEN petróleo; que no les ceden sus riquezas a las grandes petroleras europeas o gringas.  Entonces, esos países son terroristas, tienen armas de destrucción masiva, son peligro para USA e Israel.  Y con ese estribillo y la complicidad de todos los europeos, han hecho leña a esos pueblos que tuvieron la fortuna (¿?) de que los dioses pusieran petróleo en sus entrañas
     Por desgracia, los árabes NO TIENEN el sentido de unidad de los europeos y judíos; estos se preocupan y actúan en conjunto en defensa de sus intereses colectivos.  En cambio los árabes son como los latinos, negros y la mayoría de los asiáticos: cada uno jala para su lado.  Sin sentido alguno de raza, comunidad o intereses que no sean los personales o nacionalistas, cuando mucho.  Si alguien mata a un europeo, judío o gringo en cualquier parte del mundo, todos ellos se preocupan, protestan, mandan embajadores, tropas o lo que sea para tomar revancha.  En cambio los sauditas, egipcios, norteafricanos y todos los emiratos (los gobiernos), han visto casi con satisfacción el exterminio del pueblo iraquí.  El rey de Arabia manifestó a USA su deseo de que Irán (la única nación vertical del entorno) fuera descabezada por el ejército norteamericano.  Lo mismo pasa en América Latina, no tenemos sentido de nada, y si los yanquis hacen pedazos a cualquier paisito nuestro, casi todos aplaudimos; nos echan a pelear como si fuéramos gallos, según le convenga al gobierno de USA, y según las inversiones que tengan en algún sitio específico.  Y seguimos sin entender nada. 
     A Kadhafi lo querían colgar a raíz del atentado contra Pan Am, pero una vez que les empezó a vender petróleo y permitió el ingreso de las petroleras europeas (que todas tienen componente financiero judío) se acabó por arte de magia la mala voluntad que le tenían; dejó de ser criminal y se tornó “amigo” de occidente.  Lo mismo era Mubárak, el brutal tirano que vendió al mundo árabe en los acuerdos con Israel y USA.  Y estos sátrapas NO iniciaron su mandato el año pasado, sino que son criminales que han estado allí por décadas.  Entonces, ¿cómo es que antes no les preocupaba la situación de los derechos humanos en esa región?   La hipocresía de esta gente no parece conocer límites, pues todos ellos saben del genocidio incalificable de Israel en contra de los palestinos, y nadie dice nada; hay un silencio complicitario en todo el mundo alrededor del holocausto palestino.  Tienen décadas de conocer las situaciones de Omán y su rey, de Barhein, de Jordania y su reyezuelo medio gringo que tutela al régimen sionista; conocen la situación política de Kuwait, de Sudán y Somalia; también sabían la de Túnez, Marruecos y Yemen, y nunca intervinieron ni hablaron de “derechos humanos”.  Solo critican a Siria, pero porque esta es enemiga irreductible de Israel.
     Casi todos esos países viven y han vivido bajo el yugo de una serie de tiranos, pero como estos son “amigos de los Estados Unidos y tolerantes con Israel”, occidente ha guardado silencio.  Pero ahora que se ha iniciado la gran marejada revolucionaria, resulta que todos “están preocupados por los derechos humanos”, incluso los de los libios, gente que nunca les ha importado nada.  Ahora todos quieren ser “libertadores” del mundo árabe.  Pero eso sí, solo de cierta parte del mundo árabe, la que tiene PETRÓLEO, pues hasta donde se sabe, NADIE quiere liberar a Sudán, Marruecos o Mauritania (a esta talvez, pues acaban de descubrir grandes yacimientos de la cosa negra en sus costas); tampoco a Somalia, ni siquiera a Egipto.  ¿Por qué creen que USA e Inglaterra están tan dispuestos a “defender” a Libia?  ¿Por la democracia?  ¿Por la libertad de los libios?  ¿Por qué invadieron Irak, y por qué quieren hacerlo con Irán?  Que esas poblaciones sean masacradas por los tiranos criollos es algo que les importa un tacaco a gringos y europeos.  Su única preocupación es el PETRÓLEO.  Lo demás es música para tontos.  Como complemento de esta nota, lean “La Chispa” # 798.  Está en el blog.
     ¡Que Alá los proteja, y que no entreguen su REVOLUCIÓN a quienes nada les importa su mundo!
                RIS                     E-mail: rhizaguirre@gmail.com
Blogs:      La Chispa         http://lachispa2010.blogspot.com/      con link a        Librería en Red

miércoles, 9 de marzo de 2011

901 Los uniformes escolares

901   “LA CHISPA”        (25 febrero 2011)
Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”
LOS UNIFORMES ESCOLARES         (Notita dominical)
            Y también colegiales, constituyen una aberración inaceptable en un país que pregona su civilidad.  Lo mismo los desfiles tipo militar que realizan niños y jóvenes en ciertas celebraciones patrióticas.  El patriotismo NO tiene por qué ser de tipo castrense.  No hay razón alguna para que un país sin ejército tenga esos arrebatos marciales durante las efemérides nacionales.  Y si en los Estados Unidos, la nación más guerrera del mundo y de la historia, no se exige tal tipo de indumentaria a los alumnos de ningún nivel, ¿cuál es la causa de esta práctica tan extraña en Costa Rica?  ¿Qué razones tenemos para que nuestros niños y jóvenes tengan que utilizar esos aburridores atavíos durante el período lectivo?  ¿Qué se pretende con eso?  Hay multitud de pretextos, pero ninguno de ellos parece válido para obligar a los padres de familia a ese gasto tan elevado al inicio de los cursos lectivos; sobre todo, cuando tienen tres o más nenes.  Entonces, el cuento de la ECONOMÍA es falso.  Todos los niños tienen su ropita, y durante las vacaciones no tienen que recurrir al uso de uniforme para que nadie se dé cuenta de sus limitaciones; por lo tanto, NO es cierto que la medida sea para disimular la escasez.  Basta con ver lo que usan las jovencitas los días que asisten a clases en ropa corriente; hacen derroche de buen gusto y abundantes trajes y muchas combinaciones.
            Como se dijo, en los Estados Unidos los chicos asisten a clases con los vestidos de siempre, y nadie se anda fijando en cuántas camisas o pantalones tiene cada uno; a nadie le importa eso.  Talvez a la gente adulta en general, incluyendo a los profesores, pero a los chicos les tiene sin cuidado.  Es casi seguro que esa medida se tomó más para complacer al “comercio establecido” que para favorecer el ahorro de los hogares.  Este gasto es  agobiante y una gran erosión a la economía familiar.   ¿Por qué se utiliza esa vestimenta tan monótona?  No se sabe, pero hay una teoría que habla sobre la “democracia” y el uniforme, y trata de hacer una relación inexistente entre ambos conceptos.  Se nos dice, con la simpleza de la rana René, que ese traje DEMOCRATIZA, que hace que veamos a todos los niños y jóvenes por igual; que es un rasero igualitario que no permite la estratificación clasista y convierte a todos los niños en una masa social “uniforme”.   ¿Habráse oído semejante tontería?   Así dicen… y mucha gente se lo cree.  Pero hagamos una pregunta:   Un niño que llega a la escuela Betania (de Guápiles o Siquirres) a pie, mal comido, con zapatos viejos y sin dinero para una buena comidita, ¿será igual a otro de la capital al que van a dejar a su moderno y elegante centro docente en Mercedes Benz, bien alimentado, mejor vestido y con suficiente dinero en el bolsillo para que compre lo que le dé la gana, solo porque utilizan el mismo color de ropa?  ¿Nulifica esta la enorme diferencia social que hay entre ambos?  ¿Los “democratiza”, como suelen afirmar las autoridades con ese comodín político? 
¿Nos hace iguales utilizar uniformes?  Si así fuera, esa sería la panacea de la democracia; bastaría con utilizar el mismo traje sencillito del presidente, de un banquero, industrial, terrateniente, diputado o lo que fuera, y todos seríamos IDÉNTICOS.  Yo podría ser igual a Bill Gates si usara el mismo overol que este suele ponerse en sus fábricas.  Es aceptable que los políticos digan eso, pero una soberana idiotez que haya gente del pueblo que se trague semejante patraña como una justificación para ese negocio.  El uniforme es una imposición grosera en una sociedad civil, porque es la negación de la individualidad a la que todo ser humano debe aspirar.  Es un atropello que pretende reducir las diferencias personales a un solo color, una sola forma, un solo estilo; eso solo es aceptable en los ejércitos, entre individuos que dejaron de ser humanos para convertirse en máquinas sin voluntad ni criterio.  Esa disposición es un ultraje a la personalidad.  Digan lo que diga…
Entonces, si la razón para imponer el uniforme no es económica ni igualitaria, ¿cuál es?  La única que nos queda es la monetaria; en un país en donde se “movilizan” centenares de miles de niños y jóvenes en un ejército de estudiantes, el dinero que circula por esa actividad debe ser una cifra astronómica.  ¿Y quiénes están detrás de este negociazo?  Pues los de siempre, la oligarquía en su rama tendera y textil.  Los mismos que lograron la igualdad de los uniformes, porque cuando había muchos, eso significaba una tremenda molestia para los efectos de importación de tela.  Era mejor uno solo para todos.  Así se importaría un solo rollo que, si no se vendía este año, sería el otro.  Más simple, menos enredo y más dinero.  El comercio sabe que la vanidad de nuestros pueblos es enorme y que, casi ningún hogar permite que sus hijos vayan a clases con la ropita del año pasado.  La gente hará los sacrificios que sean necesarios para mandar a sus hijos a la escuela con vestido y zapatos nuevos.  Con bulto nuevo, y con el cargamento de libros y cuadernos que se les pide cada año y que, en algunas escuelas de tipo “privado”, los cambian intencionalmente para que no puedan ser utilizados dos años seguidos.  Puro negocio.  Como el día de la madre, del padre, del niño, del etc. etc. etc.
Y ahí van los niños de primaria que parecen porteadores sherpas, con unas mochilas descomunales que bien podrían servirles de campamentos.  Arriesgándose a sufrir serias lesiones de la columna, dada la cantidad de libros y cuadernos que les exigen.  ¿Por qué?  Los chiquitos no deberían utilizar otra cosa que su propia ropa para ir a la escuela; además, esta tiene que proporcionarles los lápices y hojitas que necesiten para escribir.  Cada maestro, en cada aula, debe tener los libros de texto necesarios para el desarrollo de sus clases.  Esta cuestión de la ropa y los útiles escolares es una mina para los comerciantes, y una sangría para los padres de familia.  Y ni una cosa ni la otra son necesarias, como está demostrado en la primera potencia económica mundial: los Estados Unidos.   Por razones obvias, solo la policía debe usar uniforme.
En resumen, el uniforme es una arbitrariedad y falta de respeto a la individualidad, y debe eliminarse de las escuelas y colegios de todos los países latinos.  Es solo un resabio militarista al que nuestros gobernantes son tan proclives.  Una herencia colonial que todavía no hemos podido sacudirnos pero que, es muy bien explotada y mantenida activa por aquellos que hacen un enorme negocio con la venta de todos estos enseres de la “educación”.  ¿Seguiremos redoblando tambores el 15 de septiembre?  ¿Con uniformes de gala?
Fraternalmente                                      (¿Les hacen el mismo truco en sus países?)
                        Ricardo Izaguirre S.             E-mail: rhizaguirre@gmail.com
PUBLICIDAD: Les recomiendo la lectura de mi libro “EL ANÁLISIS”, a la venta en la Universal.


900 Los pantalones de "tubo"


900   “LA CHISPA”    (25 febrero 2011)
Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”
LOS PANTALONES DE TUBO
        Es el nuevo gran asunto de la educación nacional. Todo ha pasado a segundo plano: el inicio y fin de curso, los horarios de clases, los aumentos a los maestros, las escuelas cayéndose de comején, la falta de espacio, de pupitres, de maestros y programas modernos; ausencia casi generalizada de comedores y servicios sanitarios deplorables.  Todo eso es historia.  Ahora el tema trascendental que ocupa al Ministerio de Educación son LOS PANTALONES DE TUBO.   Que si sí, que si no.  Quiaquí y quiallá, questo y quelotro.  Que sin son decentes, que sin son “legales”; que si son vulgares, que si son inadecuados para las muchachas “piernudas”.  En fin, los pantaloncitos de tubo, como la minifalda y los hot pants en su tiempo, han alborotado el cotarro educativo y han sido elevados a la categoría de gran debate nacional.  Ahora bien, ¿qué es lo que tienen en contra de ellos?  Además, ¿Por qué han de ser los profesores los que dicten la moda de las chiquillas-os?  Si a ellas les gusta la moda mortadela, pues que la usen y ya.  Todas esas actitudes de los jóvenes son pasajeras y responden al deseo de afianzar su personalidad y el derecho a elegir que consagra la Constitución; y lo hacen en grupo para desafiar la “autoridad” que ellos consideren molesta.  Y lo es. 
            Yo daba clases todavía cuando vino la moda de la minifalda, y recuerdo la revolución que produjo; este sí que fue un alboroto de película.  Un espectáculo que nos volvía locos a los hombres cuando empezamos a ver bellísimas mujeres en las revistas, cine y televisión.  ¿Y por qué no decirlo, de las guapas colegas que empezaron a usar esas microscópicas enagüitas que hacían las delicias de todos los mirones?  Después de la lavadora automática, ese fue el mejor invento del siglo XX y por el cual, este será recordado “por toda la eternidad”.  Revolcó todos los tabuses existentes; pero como toda moda, llegó el momento en el que dejó de llamar la atención y se volvió a los camisones largos.  Sin embargo, por un parpadeo en el tiempo, la mini causó el regocijo pleno de los hombres, y afirmó el derecho de las mujeres a enseñar “lo que les dé la gana”.  Privilegio que nadie puede ni debe limitarles bajo ningún pretexto; y mucho menos, el moralista.  Recuerdo que durante ese tiempo se montó una especie Salem generalizado en todos los colegios pero, al fin, la Inquisición Ministerial perdió la batalla ante su majestad LA MODA.  Esta rebelión fue total, y no hubo forma de impedirla, a pesar de que hubo cantidad de profesoras, directores y profes (los menos) que se opusieron a la mini; y no solo eso, sino que pretendieron reglamentarla con determinadas medidas ridículas.  Algunos decían que “dos centímetros sobre la rodilla”, otros, “que a mitad de la rodilla”, y algunas, “que dos centímetros por debajo de la rodilla”.  En fin, el gremio de profesores actuó como censor de la moda de las chicas.  Ahora solo podemos sonreír con malicia acerca de semejante fiasco.
            Los profesores olvidaron, como ahora, la fuerza de la moda y les pasó lo mismo que al profeta Isaías, quien desde las páginas de la Biblia, intentó reglamentar los vestidos y ornamentos de las mujeres judías.  Y fracasó estrepitosamente, a pesar de que lo hizo por mandato de Yavé (en realidad, por encargo de los ahorrativos maridos judíos).  Lean a Isaías II- 16 a 26, es divertida la regulación de la boga que intentó este hombre, sin ningún éxito.  Las mujeres israelitas impusieron LA MODA de las pasarelas jonias, griegas y filisteas, a pesar del horrible dolor de bolsillos de sus agarrados maridos.  Además, fueron la causa de la frustración y contrariedad de Yavé e Isaías.  Por favor, lean esos versículos, son COMIQUÍSIMOS y muy aleccionadores acerca de lo que significa la intromisión en asuntos que no son de nuestras incumbencia.  Si las muchachas quieren usar pantalones de tubo… pues ¡qué carajos!  Que lo hagan.  Siempre y cuando no lleguen “chingas”, no hay razón alguna para el hostigamiento por esa minucia.  La moda no se decreta ni se regula, es autónoma, poderosa, tiene su propia vida y estilo.  Luego pasa, muere y se olvida, pero no por algún ucase del ministerio de Educación Pública o del Sacro Colegio de Profesores, sino porque así son las cosas.
            La historia está llenas de estos desatinos del Magisterio: ¿Recuerdan el pelado “tabla”?  Durante un tiempo fue prohibido, como si eso tuviera alguna relevancia en la conducta de los jóvenes.  Después se prohibió el “pelo largo”, los pantalones pachucos, los campana, en fin, cuanta diversión se les ha ocurrido a los jóvenes ha encontrado la resistencia de cierto sector del profesorado.  ¿Por qué?  Puede haber mil respuestas, pero ninguna sería satisfactoria una vez pasado el tiempo.  Todavía sigo sin entender el porqué de la prohibición del pelo largo o la minifalda.  Los pantalones de tubo pasarán de moda, como todo; entonces, ¿por qué no dejarlos que lo disfruten?  Y sin importar que se vean absolutamente ridículas-os, esa es su elección y la expresión auténtica de su voluntad.  Es más, es la de los padres, porque si así no fuera, no se los comprarían.  Colegas profesores: ¡no hagan el ridículo!  No traten de erigirse en censores de la moda porque esta es impredecible, además de todopoderosa.  ¿Recuerdan el “chemise”?
            Estas ocasiones son algunas de las pocas en donde los jóvenes pueden tomarse cierta “revancha” y contrariar a aquellos que siempre les están dando órdenes y diciéndoles qué deben hacer o no; qué es bueno y qué malo.  Cómo deben comportarse y lo que tienen que aprender.  Tanto dominio es abrumador y cansado, y reclama alguna forma de venganza.  Y esta suele aparecer, de vez en cuando, con algunas modas que sirven para contrariar el establishment y fastidiar a sus mayores.  Para amargarles el paso doble a aquellos profesores y autoridades educativas que suponen que la educación es solo dar órdenes y dictar pautas.  La juventud siempre ha tenido su propia dinámica, y cuando esta apunta hacia un objetivo, nada hay que la detenga.  Por ahora, el arma de su desquite son los pantalones de tubo.  Con ellos, como con el pelo largo, tabla, pachucos, campana, afeites, falta de corbata y otras imposiciones solo están tratando de crecer, de encontrar su centro por ellos mismos.  Es la rebeldía natural ante el tutelaje arbitrario y sin explicación.  Y bien harían los profesores con dejarlos en paz, que los usen hasta que se aburran; de por sí, son muy feos e incómodos y pronto los tendrán hartos.  Pero si los hostigan, irán a la universidad con ellos encarnados. 
            ¡Bienvenidos sean los apretados pantalones de tubo!               (¿Los joden con esto en sus países?)
            Tubescamente
                                     Ricardo Izaguirre S.       E-mail: rhizaguirre@gmail.com
PUBLICIDAD: Les recomiendo la lectura de mi libro “EL ANÁLISIS”, a la venta en la Universal
 

lunes, 7 de marzo de 2011

214 ¿Para qué gobierno?

  214   “LA CHISPA”    


Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”.

¿PARA QUÉ GOBIERNO?

            En las últimas “administraciones” ha quedado bien claro que Costa Rica bien puede funcionar sin gobierno, y que le iría mejor sin este.  Al menos no habría tanto gasto inútil.  Lo más que se necesita para dirigir esta “finquita” como decía don Pepe, es un buen administrador de empresas; alguien que bien podría ser alemán o japonés. Una persona que por ser extranjera, sienta el compromiso del deber adquirido ante un contrato laboral, sin necesidad de pomposos juramentos “ante el pueblo y el altar de la Patria”.  Alguien a quien se pueda nombrar sin ese desperdicio de miles de millones de la campaña electoral.  Uno que sepa que puede ser destituido si no cumple; o que puede ir a la cárcel si roba.  ¿Para qué 57 diputados y sus legiones interminables de “asesores” parásitos que consumen cientos de millones del erario?   ¿Qué beneficios obtiene el pueblo, el que paga esos salarios, de la labor de esas personas?  Es más, ¿qué le importa ese pueblo a los 57?
            ¿Para qué Poder Judicial si es incapaz de realizar las tareas que tiene que hacer?  “Los tribunales están colapsados, nos decía un oficial del gobierno; traten de resolver todos los asuntos que tengan por la vía “conciliatoria”, porque si van a la judicial, tendrán que esperar años”.  ¿Qué clase de justicia es esa?  Entonces ¿para qué pagamos el salario de tantos magistrados y funcionarios?
            ¿Para qué Ministerio de Transportes si es incapaz de resolver en forma definitiva ninguno de los problemas viales que afronta el país?   Son incapaces de hacer un buen puente; una carretera durable, un buen puerto o aeropuerto.  Ni siquiera tienen la capacidad de implementar un plan vial para descongestionar el área capitalina.  Si contratáramos un equipo de policías de tránsito de San Francisco o Berlín, en 24 horas resolverían el problema vial que ahoga a la capital.  Yo mismo lo solucionaría en dos días, si me dieran el Poder.  ¡Pero hay demasiados intereses que proteger!  Aunque, por desgracia, NO los de pueblo.  San José es un caos por pura negligencia de la Oficina de Tránsito.  Pero eso sí, los funcionarios tienen una habilidad extraordinaria para negar sus responsabilidades y culpar a otros entes del gobierno para tapar su propia inutilidad.  Todos culpan a todos.   “No hay presupuesto, no hay plata, no ...”  No hay dinero para contratar policías que combatan el hampa, no hay plata para emplear más médicos en el seguro; no hay para medicinas, no hay dinero para nombrar a 400 agentes de tránsito.  No hay presupuesto para las escuelas; no hay dinero para mejorar las pensiones de los viejos.   Pero sí sobra la plata para viajes de “placer” de los diputados al exterior.  Abunda el dinero para tener un “Servicio Exterior Diplomático” igual o superior (en proporción) al que tienen los Estados Unidos.  Decenas de embajadas y consulados en países con los cuales no tenemos relación alguna que nos convenga en algo. 
            ¿Para qué un gobierno incapaz de arreglar en forma perentoria un problema como el de Alterra?  Ese negocio con Alterra, se parece a la tvnovela “La Zulianita”.  Algo que nunca acaba, porque los autores no saben cómo finalizarla o no tienen el valor para hacerlo.  ¿Para qué un gobierno incapaz de garantizar la seguridad de los ciudadanos, la educación de los niños, la salud pública o el bienestar de los viejos?   ¿Para qué un gobierno oligarca, enfrascado solo en los compromisos adquiridos con esa clase para beneficio de esa minoría?  ¿Por qué la mayoría tenemos que pagar los gastos de una maquinaria estatal comprometida solo con los intereses de los ricos?  ¿Para qué un gobierno SIN DECISIONES?
            ¿Para qué un gobierno tan CARO que no puede RESOLVER ninguna de las tareas que le han encomendado y que, por Constitución son SU DEBER?  Y no me refiero a esta o tal administración, sino al GOBIERNO como Institución permanente.  Parece que llegó la hora de un cambio de VERDAD, de convocar a una Constituyente que defina la política del Estado para todo el presente milenio; pero con una visión integral y JUSTICIERA, en la que se tome en cuenta a todos los sectores de la población.   Que esta Constituyente NO sea elegida por los partidos políticos ni por los parásitos que medran del Gobierno.  Y mucho menos, por las “Cámaras” o los otros tentáculos de la Oligarquía.   Y esto debe darse antes de que sobrevenga el caos social que ya se fermenta en los estratos económicos más débiles de este país.   ¿Para qué un gobierno tan INCAPAZ?
            ¿Para qué un gobierno que no puede con la plaga de la droga, la prostitución infantil y el desamparo de grandes capas de la población, pero que SÍ PUDO donar a los privilegiados de la Oligarquía cientos de miles de millones de la piñata de los CAT mientras esta duró?   ¿Para qué un gobierno que NO puede impartir Justicia imparcial e igualitaria porque sus compromisos políticos se lo impiden?  ¿Para qué un gobierno INCAPAZ de controlar a los innumerables monstruos que han crecido bajo su amparo?  Hay decenas de “Instituciones” que desafían abiertamente al Gobierno y hacen lo que les de la gana, sin tomar en cuenta más que sus propios intereses (traileros, taxistas, autobuseros, ICE, RECOPE, INS y una lista interminable). 
            En fin, ¿para qué un gobierno INEPTO, que solo sirve de “máscara legal” para que los miembros de la Oligarquía hagan lo que les da la gana?  ¿Para qué, en la visión del ciudadano común?
            Fraternalmente           
RIS                   E-mail: rhizaguirr@gmail.com

PUBLICIDAD: Les recomiendo la lectura de mi libro “EL ANÁLISIS”, a la venta en la Universal, Claraluna, Juricentro, Aristos, Barrabás y casi todas las buenas librerías del país.



229 La "piratería" del software


229       “LA CHISPA”     

Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”.

LA “PIRATERIA” DEL SOFTWARE

            No importa lo que inventen los fabricantes de software para detener la piratería, pues los “piratas” siempre van un paso adelante.  ¿Y a qué se debe esa floreciente actividad?  Pues al abuso de los fabricantes y los intermediarios.  Si hay una actividad poco ética y desconsiderada en la cual al cliente solo se le ve como una víctima propiciatoria a quien “meterle” un equipo anticuado, un hardware o software obsoleto, es la de los comerciantes en computación.  No dan un consejo profesional y honesto al que consulta; casi siempre lo hacen desde la perspectiva de cazador y presa.   Y desde luego, de cuánto le pueden sacar por algún trasto inútil de los que ya no se venden en Estados Unidos o Europa.  Aquí todavía están vendiendo “discos duros” de 20, 40 u 80 Gigabytes, números que en USA ya no se venden.  Es decir, el mercado de la computación en Costa Rica no solo es de equipos obsoletos, sino que está en manos de gente cuya única finalidad es VENDER y sacarle la plata al cliente.  Después de que pagó, bien puede “perderse”, porque al mínimo reclamo que haga, se convierten en sus enemigos de muerte.  El espíritu de servicio no está incluido en la agenda de la mayoría de estos comerciantes.  Jamás dan un consejo o asesoramiento que tenga que ver con el bienestar del cliente, sino con su provecho personal, sin importarles el daño moral y económico que le causan a legiones de personas que, por su desconocimiento de la materia, “tienen” que comprar lo que los comerciantes les “meten”, sin importar que sean artículos pasados de moda y poco útiles ante las demandas de los nuevos programas o de las ventajas de la Internet.   
            La piratería es una respuesta que se deriva de esa actitud abusiva de los comerciantes y las fábricas de insumos para la computación.  ¿Cómo es posible que entre el fabricante y la cadena de intermediarios, un cajoncito de tinta para una Epson Stylus C43UX (la mía), llegue a alcanzar un precio de 7.300 (siete mil trescientos colones) que pagué por el último que compré en el Price Smart?   La piratería es la respuesta: los genéricos, los rellenados, los adulterados y toda su familia.  Y aun allí existe el fraude, pues hay “rellenadores” profesionales, que se dan el lujo de cobrar cuatro mil colones por cargar el mismo tarrito que en genéricos vale cuatro mil quinientos o menos.  ¿Qué camino nos queda a los usuarios? Pues rellenar nuestros propios cartuchos incluso a riesgo de echar a perder las impresoras.  ¿Cómo es posible el abuso que comete la Hewlett Packard, cuando se toma la libertad de cobrar casi veinte mil colones por un cartucho de tinta, motivo por el cual tuve que deshacerme de mi impresora de esa marca?   No existe razón industrial ni de mano de obra que justifique semejante canallada.  El tarrito plástico y el circuito (producidos en serie) no valen ni un dólar; y la tinta que le cabe, no llega a los veinticinco centavos de esa moneda.  Entonces ¿cómo es que alcanza en las tiendas el valor de casi $ 40 dólares, si es hecha en países de Asia en donde la mano de obra es casi regalada?
            Lo mismo pasa con el Software.  Yo tengo el Windows 98, pero quería comprarme el XP Profesional que dicen es muy bueno.  Así que tuve que actualizar mi vieja maquinita para que pudiera “correrlo”, pero antes, decidí averiguar precios.   A pesar de que ya salió el nuevo engendro de la Microsoft con todas sus novedades y fanfarria, resulta que la actitud de los comerciantes con el material obsoleto sigue siendo de verdaderos PIRATAS.  Siguiendo su conducta característica, algunos me dijeron que ya estaba descontinuado; y otros me dieron precios que oscilan entre los 75 y ciento cincuenta mil colones.  Es decir, más de trescientos dólares ($300) por un artículo que ya es “old fashion” ante la presencia del Windows Vista, el último chillido de la moda.  ¿Qué hacer en este caso si cualquiera nos puede vender un C.D. con el Windows XP por cinco o diez mil colones?  ¿Se puede culpar a alguien por no pagar CIENTO CINCUENTA MIL COLONES por algo que puede conseguir en CINCO MIL en el “honorable” mercado pirata?  ¿Qué alternativa nos queda?
            Parece que ante semejante precio es preferible comprar el Vista; pero el asunto no es tan fácil.  Además de su elevado precio, resulta que las demandas de hardware de este, hacen que nuestras viejas computadoras resulten obsoletas para que funcione en ellas.  El primer obstáculo es que requiere un GIGABYTE de memoria RAM para funcionar.  Entonces, tenemos que comprar una computadora nueva si queremos gozar de las “ventajas maravillosas” del nuevo software.  ¿No es eso una forma de piratería?  Y como el software es un monopolio, no tenemos alternativa: le compramos a Bill Gates, o nos volvemos tan piratas como ellos.
            ¿No es una piratería de lo peor, que grandes compañías de los Estados Unidos se dediquen a crear “virus”, los pongan en la Internet, y que luego nos vendan los programas de antivirus para combatir lo que ellos mismos han fabricado?  Esa es una piratería que produce BILLONES de dólares a sus ejecutores y, sin embargo, nadie los persigue, acusa o encarcela.  Todos sabemos que si no hubiera virus, o las computadoras y programas vinieran provistas de filtros antivirus (como las McIntosh), empresas como MaAffe, Symantec, Panda, Norton y otros monstruos de esa naturaleza dejarían de existir.  Entonces,  ¿por qué nadie interviene?  Porque esa parece ser la base en la que se sustenta el gran mercado de la computación: el fraude masivo,  que a los consumidores finales, nos llega tras la máscara de los vendedores minoristas con los que tenemos que tratar cuando entramos a ese mercado.
            Si le gustó esta “Chispa”, hágala circular.  Converse con sus amigos y, sobre todo, JAMÁS compre un tarantín de esos si no es bajo la asesoría de alguien que sepa.  No les crea nada a los vendedores, porque ellos solo están allí para “tirárselo” a como dé lugar.
            Computadorescamente.                     Ricardo Izaguirre S.        E-mail:  rhizaguirre@gamil.com
Blogs:        La Chispa         http://lachispa2010.blogspot.com/     con link a      Librería en Red
PUBLICIDAD: Les recomiendo la lectura de mi libro “EL ANÁLISIS”, el cual está a la venta en la Universal, Aristos, Claraluna, Barrabás, Juricentro y casi todas las buenas librerías del país.



sábado, 5 de marzo de 2011

222 Los marginales


222    “LA CHISPA”  


Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”

LOS MARGINALES

            Ser marginal significa estar más allá...  al margen del colectivo humano que recibe todos los beneficios que produce la convivencia en grupo.   Y esto genera una respuesta invariable de parte del marginado: AGRESIVIDAD.   Ser “marginal” es NO ser.  Ser nada, ser nadie, invisible e inaudible, lo cual apareja falta de compromiso que obligue a cierta conducta que es natural en los que están dentro de “la sociedad”.  El marginal es antisocial por definición.  Puesto que aquella lo ha expulsado en un proceso impersonal y de indiferencia que no lo toma en cuenta, él no le debe nada a esa clase organizada bajo determinadas leyes y conductas imperativas.  El marginal es un sobreviviente que pasará por encima de lo que sea para seguir respirando.  Carece de ética y de compromisos y no tiene obligación alguna con nadie, salvo con los otros marginales que forman su familia de menesterosos.  Es un parásito “disposable” como dicen los gringos.  Los marginales NO tienen esperanza alguna dentro de los esquemas de la colectividad.  Y lo único que esta les prepara  son cárceles bien seguras, reformatorios y, talvez, sitios donde ir a morir. 
            Incluso el Cristianismo es fatalista en relación con ellos, pues el mismo Jesucristo los condenó al desamparo con aquella lapidaria frase que dice:  “Porque SIEMPRE tendréis pobres entre vosotros...” (Mat. 26-11).  Entonces, su desgracia parece estar decretada desde el cielo: siempre habrá pobres.  Y como la pobreza significa marginalidad de todo proceso en donde el hombre obtiene bienestar y felicidad, nos hemos acostumbrado a la idea de que los pobres “tienen que estar allí” y que eso es un problema celestial que ya Jesucristo definió y resolvió en forma tajante, eterna e irreversible; por lo tanto, no es responsabilidad del gobierno ni de la sociedad que esa capa humana de desheredados exista; y tampoco su obligación social redimirlos.  ¿Quiénes somos nosotros para variar un “decreto divino” expresado por el mismo Hijo del Hombre?
            Si Jesús hubiera dejado entrever algún resquicio de esperanza para ellos, aunque fuera a largo plazo, talvez los gobiernos y la Iglesia se preocuparían un poco más por estos seres humanos; pero como su destino fue sellado por medio de “la palabra sagrada que no pasará”, parece que no hay nada qué hacer.  Deben ser marginales para siempre.  Solo es cuestión de aislarlos bien para que no perturben las idílicas reglas bajo las cuales vive la sociedad culta, cristiana, decente, trabajadora y piadosa.  Pero los marginales están allí; son el índice acusador que nos señala como culpables de INDIFERENCIA, el peor pecado que se puede cometer en contra del Amor.  Cada anciano abandonado pidiendo en las calles, es una bofetada en la cara de una sociedad impasible que los ignora.  Cada niño o niña vicioso o prostituido, son una llaga quemante en la epidermis de una sociedad hipócrita que celebra con boato la Natividad, pretendiendo ignorar la existencia de sus hermanos en Cristo llamados “marginales”.   Y mientras oran para que Dios les repare comida a los niños de África o Asia, olvidan que aquí hay miles de criaturas famélicas que mendigan, roban o venden sus cuerpecitos por centavos.   Creemos liberar nuestra conciencia y sustituir nuestra acción fraternal mediante una oración “bien fuerte y sentida”, y suponemos que hasta allí llega nuestra responsabilidad con estos prójimos.  Lo mismo hace el gobierno, al tiempo que organiza redadas en contra del hampa (los marginales por definición).  Pero ¿eso es todo lo que podemos hacer? 
¿Qué sabemos de ellos?  Pues que son malos porque les gusta serlo.  Que gozan haciendo el MAL, que odian a la sociedad porque son “odiadores” y malos.  Que son duros, vagos, vulgares y analfabetos, mal educados y ladrones; prostitutas y viciosos de todos los vicios.  Pecadores por excelencia y malvados irredentos que no respetan las leyes del cielo ni las de la tierra.  Y que son y serán pobres por toda la eternidad porque así lo dispuso Jesucristo.  Pero en realidad, ¿solo son eso los marginales?  ¿Un grupo que hay que mantener oculto, encerrado y en la mira de los garrotes y fusiles de la policía?  ¿No son seres humanos con derecho a una vida mejor?  ¿No son padres, madres, niños y personas que merecen algo más que el desprecio, miedo y marginalización de la sociedad?  Si una pústula se tapa y oculta SE PUDRE, hiede y contamina a todo el organismo humano o al cuerpo social.  No es, pues, la hipocresía y el disimulo la vía para resolver uno de los grandes dilemas que aquejan a nuestra sociedad.  Este problema tenemos que sacarlo del “sótano” y estudiarlo a la luz del día, ver todos sus aspectos en forma integral, y buscar soluciones en consonancia.  Esos seres humanos que lo constituyen, también son nuestros HERMANOS.  Un poco problemáticos, pero hermanos.  No pretendamos que esa llaga no existe solo  porque está oculta en el interior de nuestro cuerpo.  Somos humanos y no avestruces.
Hay una palabra muy trillada cuyo significado, de tanto repetirla, lo hemos olvidado, o en el peor de los casos, perdido: SOLIDARIDAD.
Marginalescamente
                                   Ricardo Izaguirre S.

Blogs:              La Chispa         http://lachispa2010.blogspot.com/     con link a       Librería en Red



E-mail:       rhizaguirre@gmail.com

PUBLICIDAD.   Les recomiendo la lectura de mi libro “EL ANÁLISIS”, que está a la venta en la Universal, Claraluna, Barrabás, Aristos, Juricentro y casi todas las buenas librerías del país.

jueves, 3 de marzo de 2011

899 Educación Pública


899   “LA CHISPA”     (23 febrero 2011)
Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”
EDUCACIÓN PÚBLICA
              En repetidas ocasiones se ha dicho que la escuela privada es una aberración dentro de un sistema democrático de verdad; es el símbolo ominoso de un elitismo inaceptable y ofensivo.  Pero si a tenor de la libertad de escogencia y acción que predica la democracia formal, la gente adinerada quiere crear un sistema paralelo al público, pues que lo hagan.  Solo que con una condición: si es exclusivista e independiente, que lo sea en todos los aspectos.  Que lo costeen por completo, desde la construcción de edificios, hasta la formación de su personal docente y administrativo.  Porque ¿qué clase de ventajismo inmoral es ese de montar empresas de esta clase con financiación del Estado, valga decir, del PUEBLO?  ¿Por qué han de recibir subvención del gobierno estos “negocios escolares”?  Si son autónomos, que lo sean en todo sentido.  No existe tal cosa como la enseñanza semi-privada.  La educación en general, desde el kinder hasta la universidad, DEBE ser responsabilidad total y única del Estado; sin embargo, si las personas ricas quieren tener una alternativa especial para sus hijos, deben costearla por entero.  Como en Suiza o los Estados Unidos.  No es justo que mediante sus influencias, logren desviar grandes sumas del dinero de los contribuyentes (que somos todos) para obtener beneficios exclusivos para unos pocos.  Millones van para centros conocidos como semi-privados, mientras la escuelita de Betania se derrumba por completo. 
            Mediante el Ministerio de Educación, se debe estructurar todo el proceso educativo sin permitir que intereses de grupos intervengan para definir el rumbo, calidad o cantidad de los programas escolares en ningún nivel.  Tampoco el número de graduados o las carreras disponibles.  Sin embargo, se puede permitir la existencia del sistema paralelo, siempre y cuando esté subordinado a los programas del Estado y que, además, NO TOME DINERO  de los fondos públicos.  Ni un centavo.  Si la clase pudiente quiere una preparación mejor para sus hijos, que la paguen; y que no se aprovechen de los recursos de todos para beneficio de ella.  Eso no es justo.  Los que disponen de capital pueden construir los mejores edificios, desde los preescolares hasta las universidades; además, pueden importar los mejores profesores del mundo.  Pero si quieren esto, que lo paguen.  Que no lo hagan a costillas del pueblo, porque eso es una desvergüenza y corrupción de lo peor.  Con el cuento de que ayudan al proceso formativo, han montado estupendos negocios a lomos del estado (pueblo) y de sus clientes ricos.  Y eso es un abuso.  Si alguien quiere entrar en ese “bussines”, que lo haga con su dinero y no con el mío.
            Mucho se discute sobre la calidad de la enseñanza pública y privada, y hay muchas conclusiones; pero una cosa es cierta: la selectividad produce mejor calidad.  Esa es la ventaja de las escuelas de pago, pues  tienen todo lo mejor a su disposición y pueden ser selectivas. Además, como en ellas suelen estar los hijos de los diputados, ministros, presidentes y gente importante, todo está a su servicio.  ¿Resultado?  Mayor aprovechamiento y la certeza de “seguir adelante”.  Así que la bola está en la cancha de los platudos.  ¿Y eso qué significa?  Pues que a la larga estarán en mejores condiciones para ganar los exámenes de “eliminación” de las universidades estatales (UCR, principalmente).  Y con buenas notas, becas seguras.  Cosa muy difícil para los estudiantes promedio de los colegios públicos, como los chicos de Betania.  Esto es una anomalía que debe ser corregida en la Educación Nacional; sin embargo, semejante tarea NO ES NADA FÁCIL.  Sería una tentativa suicida de cualquier Ministro, porque es una vieja e inmoral práctica consolidada gracias al poder y las influencias de la Oligarquía.  Y no van a renunciar a ella fácilmente.
            Algo más.  Las universidades PÚBLICAS deben ser solo para los estudiantes de ese Régimen.  Los que se educan en planteles privados, DEBEN continuar sus estudios en las Universidades ídem.  Eso sería lo correcto, de acuerdo con la naturaleza y filosofía que anima a esta exclusivista modalidad.  Si los potentados quieren una formación más esmerada para sus hijos, pues que la tengan, pero que la paguen ellos y no el pueblo.  Que no se aprovechen de la infraestructura que hemos creado TODOS, para beneficio de unos pocos.  No debería ser que la Universidad de Costa Rica esté saturada de alumnos que provienen de colegios caros cuyas mensualidades son superiores a lo que pagan en la UCR, si es que pagan algo.  Las universidades privadas deben ser una estructura completa con sus propios colegios y escuelas; como quien dice, sus ligas menores, y eso debe regularlo el Ministerio de Educación Pública. Que se inscriban como empresas comerciales y que tributen, y NO que se dediquen a medrar del limitado presupuesto de la instrucción popular.  Y quien elige educar a sus hijos en la escuela privada, debe recorrer todo el trayecto en esta, ya que no es justo que disfrute de lo mejor de ambas opciones, solo porque su domicilio está en centros urbanos y tiene dinero y las influencias políticas necesarias para hacerlo.  Entonces sí estaríamos hablando de equidad.
            Si debe existir el sistema paralelo, que sea supervisado por el Ministerio del ramo, y debe someterse a todos los requerimientos de la ley.  Y estos deben empezar por los salarios del personal que emplean.  Bien sabemos que muchas de esas escuelas, colegios y universidades elitistas les pagan a sus docentes “lo que les da la gana” y que, además, los excluyen de los beneficios que son normales en la enseñanza estatal.  En síntesis, como buenos “empresarios”, se aprovechan de la necesidad de los docentes en el paro; o de los pensionados, lo cual hace que tengan que aceptar como profesores a muchas personas inexpertas o por debajo de los niveles requeridos.  La enseñanza privada, en todos los niveles, tiene que estar bajo el control del Ministerio de Educación Pública, y debe cumplir con todas las exigencias de este, pero de VERDAD. ¿Quién le pone el cascabel al gato del negocio privado de la educación?   El presupuesto para esta, debe ser íntegro para el sistema público.  Lo contrario es corrupción y aprovechamiento indebido de los recursos del pueblo.  Si yo monto un burdel o una cantina, no le pido al PANI que me financie.                                                                                                                                                                        (¿Cómo anda este tamal en sus países?)
                             RIS                                     E-mail: rhizaguirre@gmail.com
Blogs:      La Chispa            http://lachispa2010.blogspot.com     con link a       Librería en Red
PUBLICIDAD: Les recomiendo la lectura de mi libro “’EL ANÁLISIS”, a la venta en la Universal, Claraluna, Aristos, Barrabás, Juricentro y casi todas las buenas librerías del país.   

           
           






                                                                               

898 La educación IV


898  “LA CHISPA”    (21 febrero 2011)
Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”
COMODÍN POLÍTICO: EDUCACIÓN  IV
            La enseñanza como proceso integral debe tener una sola directriz: el Ministerio de Educación Pública.  No es válido que existan atalayas o pequeños estados dentro del Estado.  Esas autonomías universitarias que pueden oponerse a los lineamientos de la Educación Nacional bajo cualquier pretexto, son injustificables y dañinas.  Es entendible que dentro de la corrupción generalizada que impera en nuestro medio, la instrucción superior pretenda cierta independencia de los gobiernos.  Eso es saludable en ese sentido, pero en muchos países esa condición ha sido mal interpretada como el derecho a “hacer lo que les dé la gana” con el dinero del Estado, valga decir, del pueblo.  La Universidad NO es un módulo separado, sino la culminación de un proyecto general de la nación; por lo tanto, DEBE estar sometida a una política unitaria que, respetando las características particulares de esta etapa del proceso, responda al gran programa nacional.  Estas no pueden ir en contra de los intereses de las mayorías ni convertirse en búnqueres de pandillas de poder o colegios profesionales que solo velen por sus intereses particulares.  Las Academias NO SON embajadas con extraterritorialidad.  Son parte de un proyecto nacional, y sometidas a las leyes del país.  Tampoco son el coto de caza privado de grupos políticos o de cualquier naturaleza ajena a su objetivo fundamental.     
            Si el Estado, a través del Ministerio del ramo, fija una cierta política educativa, las universidades deben adaptarse al proceso y facilitar la implementación de carreras que contribuyan al desarrollo del país.  También estas deben hacer los estudios permanentes acerca de cuáles son las áreas en las que se debe poner mayor énfasis para suplir los científicos y técnicos que la población  y el desarrollo requieren.  De la misma forma que deben limitar aquellas en donde la oferta laboral esté saturada y pueda causar frustración en los egresados.  Si hay excedente de abogados, esta escuela debe organizarse de acuerdo con los intereses de los graduandos y la ciudadanía, y NO según la conveniencia del gremio de profesores.  Esto es válido tanto para la enseñanza pública como privada y ambas deben seguir las mismas regulaciones que redunden en beneficio de los estudiantes y la población, aunque eso traiga inconvenientes económicos a los establecimientos privados cuyo objetivo básico es hacer dinero.
            La autonomía NO DEBE interpretarse como el libertinaje que tienen los docentes para privilegiar sus especialidades, a pesar de la saturación del mercado ocupacional.  No es correcto que una cátedra desperdicie millones formando abogados que no encontrarán trabajo.  Tampoco que algunas carreras se hagan de ingreso imposible o muy caro, solo porque ciertos grupos de profesores NO QUIEREN COMPETENCIA.  Tales son los casos de medicina, ingeniería y otras.  El estudio de las necesidades de profesionales DEBE ser responsabilidad de un organismo técnico del Estado (Ministerio) que establezca cuáles son las necesidades del país en cada campo de la ciencia.  La formación de médicos NO DEBE ser un capricho de su Colegio.  En casi todas partes esta gente funda esas organizaciones tan poderosas que se han convertido en verdaderos estados dentro de los Estados.  Su palabra es la palabra de Dios.  Ellos deciden cuántos doctores se deben graduar, dónde, y los hijos de quiénes deben ser.  La capacitación de galenos es de lo más elitista y mezquina, a pesar de su enorme carencia.  ¿Y por qué esa crisis?  Muy simple, porque no quieren COMPETENCIA.   La universidad está en la obligación de abrir sus puertas en todas aquellas facultades que el Estado diga que son deficitarias, y esto NO debe ser controlado por grupos interesados.
            Veamos este caso, que bien puede generalizarse a todos los demás: la medicina.  ¿Por qué es tan cara y selectiva esta carrera, a pesar de la crítica falta de facultativos que hay en el país (cualquiera de A. Latina)?   Cientos, quizás miles de muchachos inteligentes que podrían ser buenos médicos, no pueden entrar a esa escuela por los innumerables filtros; y el principal de ellos es el alto costo de las materias y laboratorios.  En el caso de Costa Rica se ha hecho correr la bola de que hay “demasiados médicos”, que estamos saturados de ellos; pero eso es una gran mentira que quién sabe de dónde salió (¿?).  ¿Cómo es posible que un país rico como este, tenga tal carencia que lo ubica en el puesto # 89 de las estadísticas globales?  ¿Y cómo es que Cuba, un país pobre y con un bloqueo terrible, ocupe el segundo lugar mundial, solo superada por San Marino?  Por encima de TODOS los países europeos, Estados Unidos y Japón. Eso es algo increíble, sin importar la filiación política que tengamos.  ¿Cómo es posible que en las universidades cubanas haya más de DOSCIENTOS MIL estudiantes de medicina?  Desde luego que ese proceso NO ha sido programado por el Colegio de Médicos de Cuba, sino por el Gobierno.  Con metas superiores al beneficio exclusivo de una minoría.  Y esos son informes de la OMS, que están a la disposición de todos en las páginas de la Internet. 
            En resumen, la Enseñanza en todas sus categorías, es una función del Estado y no de grupos interesados solo en sus propias finanzas.  El estrato superior DEBE ser sometido a las normativas generales de la instrucción pública y debe cumplir con lo que ordenan las necesidades del país.  Si faltan doctores, se deben producir hasta que alcancemos el número mágico de uno por cada 300 habitantes.  O la relación cubana de uno por cada 170 ciudadanos, algo único en el mundo, a excepción de San Marino.  Y así en todas las profesiones que conducen al desarrollo general de un país.  Si Cuba ha podido hacerlo luchando contra todas las adversidades, ¿por qué no puede hacerlo Costa Rica, país rico, democrático y libre que goza de todas las posibilidades necesarias incluso para superar a los caribeños?  Esa sería la verdadera Reforma: aquella que organice todos los niveles docentes y los haga apuntar en la misma dirección y los mismos grandes objetivos de la sociedad en general.  Sin permitir que los intereses de grupos se impongan a los de las mayorías, valga decir, del pueblo.  Esa es la gran tarea del Ministerio de Educación: darle coherencia y rumbo claro y preciso a la Enseñanza Pública en todos sus niveles.                                     ¿Cómo se maneja este asunto por allá?)
            Fraternalmente
                                               RIS                       E-mail: rhizaguirre@gmail.com
Blogs:       La Chispa        http://lachispa2010.blogspot.com/  con link a       Librería en Red
PUBLICIDAD: Les recomiendo la lectura de mi libro “EL ANÁLISIS”,  a la venta en la Universal, Claraluna, Aristos, Barrabás, Juricentro y casi todas las buenas librerías del país.

martes, 1 de marzo de 2011

897 Educación III


897    “LA CHISPA”    (18 febrero 2011)
Lema: “En la indolencia cívica del ciudadano, se fundamentan los abusos del Poder”
COMODÍN POLÍTICO: LA EDUCACIÓN  III
            La Educación es como un puente de tres tramos; si se construyen solo 2, es casi lo mismo que nada.  Uno que falte, hace imposible que transite por él la marcha del progreso.  Por lo tanto, esa tarea no debe verse en forma fraccionaria ni con predilecciones.  No se trata de tener un ciento por ciento de alfabetizados de primaria, ni siquiera de secundaria; es un asunto integral que debe estudiarse de acuerdo con el modelo de sociedad que queremos desarrollar.  Y para eso, se debe proyectar una pirámide truncada, y no la clásica del ápice, que representa a una minoría insuficiente de graduados universitarios.  De gente que ponga presión sobre el tranquilo esquema social diseñado solo para el confort de la clase poderosa (oligarquía).  Mil campesinos desempleados y con hambre a nadie le preocupan; pero cien ingenieros, médicos o abogados en el paro, se convierten en un problema muy notorio que nadie puede ocultar o ignorar, pues ellos no lo permiten.  La estructura universitaria actual está “diseñada por encargo”, y solo los que tienen plata pueden estudiar lo que les da la gana.  Al fin y al cabo, no lo hacen para vivir de su profesión sino por el estatus.
            Hasta aquí se ha seguido con los pobres el modelo liberal: ¿cuántos médicos se necesitan para cubrir las necesidades básicas?  ¿Mil?  Preparemos quinientos.  Ya dijimos que el déficit es parte de la política general de la democracia formal, pues cada carencia se convierte en tema electorero explotable.  Además, la competencia no sirve a los médicos establecidos (por lo general de la clase pudiente), pues eso los obligaría a racionalizar sus tarifas y, lo que es más delicado, a estudiar para alcanzar la excelencia que se requiere en las sociedades avanzadas y de alta competitividad.  En nuestro medio la gente se gradúa, cuelga el título en su consultorio y casi puede olvidarse del estudio.  No pasa así en los países desarrollados. Allí la rivalidad por los puestos es feroz, y no cualquier hijo de vecina por solo tener un título, puede aspirar a ser contratado por un hospital o universidad.  Y como esto es conocido de todo el mundo, nuestros profesionales TIENEN que hacer posgrados en Europa o USA para convencernos de que “saben algo” del oficio que practican. 
            La enseñanza universitaria NO debe resolverse en ese pico tradicional ni debe estar manipulada por grupos de interés.  Nadie DEBE limitar o establecer las cuotas de profesionales que le convenga a la clase poderosa, sino al país como un todo.  El Estado es el que tiene la responsabilidad de orientar el proceso general, pero siempre en búsqueda del beneficio general.  También sabemos que NO TODO EL MUNDO puede graduarse de la universidad, ni siquiera ingresar a ella.  La mayoría NO tiene el talento suficiente ni para ser bachilleres y, una notable capa social, carece de lo mínimo para terminar la primaria.  Esos son hechos.  Así, pues, que la pretensión NO es que todos ingresen a la enseñanza superior y se gradúen en algo; tal posición es ilusoria.  Lo que se quiere, Y ASÍ DEBE SER, es que todo individuo que tenga la CAPACIDAD REQUERIDA, reciba la ayuda necesaria para hacer toda la carrera.  Hasta el final.  Que no se quede a medio camino porque no recibió apoyo, pues eso es un DESPERDICIO DE TALENTO que nuestras sociedades no pueden ni deben darse el lujo de cometer.  El que tiene con qué, debe ser llevado hasta la cúspide de la pirámide, a punta de pistola si fuera necesario.
            ¿Qué porcentaje de profesionales nos convertiría en sociedades desarrolladas?  ¿Un cinco por ciento?  En un país de cinco millones de habitantes eso sería nada menos que 250 mil profesionales que, divididos en 25 carreras distintas, nos daría un total de 10 mil graduados en cada campo. Desde luego que esto debe ser ajustable, pues es seguro que Costa Rica NO necesita 10 mil sicólogos, políticos, historiadores o botánicos; ni siquiera abogados.  Aunque sí, médicos, ya que este número haría que tuviéramos uno por cada 500 habitantes, lo cual nos acercaría a la cifra de los países desarrollados, en donde hay un doctor por cada 300 personas.  Como dato curioso, les decimos que en Cuba hay un doctor por cada 170 habitantes, y es el segundo promedio mundial, mientras que en Tanzania son 50 mil pacientes por cada galeno.  Solamente San Marino, una extraña aberración, supera a la nación caribeña que, enfrentada a un bloqueo total, ha logrado llevar la educación a niveles increíbles.  En Costa Rica, que ocupa el lugar # 89, hay solo un médico por cada 757 pacientes, lo cual explica las limitaciones del Seguro Social; aunque mucho se habla de la “saturación” de estos profesionales.  Cada médico nacional tiene asegurada una clientela de 757 probables enfermos, de ahí que no quieran más competencia, y por eso es tan difícil y cara esa carrera.  ¿Entienden el negocio?  ¿Comprenden por qué no deben ser los gremios quienes tomen ciertas decisiones en cuanto a la preparación de profesionales?  No es lícito que sean ellos quienes regulen la cantidad de doctores que debe haber en la asistencia de salud.    
Un cuatro o cinco por ciento podría ser la meta ideal a partir del cual deberá generarse el desarrollo. Claro que ese número de gente educada representa un enorme problema tanto para el gobierno como para la clase poderosa, pues se puede ignorar las necesidades de millones de analfabetos, mas no a un cuarto de millón de profesionales valiosos en los cuales se ha hecho una millonaria inversión.  Es por eso que en los sistemas capitalistas se limita el número de profesionales hasta mantenerlos dentro de un número manejable (0.5 o menos) para que siempre haya crisis, la palabra mágica de la política latinoamericana.  Así que a partir de cierto punto, la oferta de oportunidades de estudio superior NO es por falta de dinero sino de conveniencia política.  Lo que le sirve a la Oligarquía para que no se introduzca en el sistema una variable que de seguro alteraría el orden establecido.  Y es aquí en donde el sistema Educativo debe desmarcarse del político, pues este NUNCA permitirá tan evidente peligro.  Esa es la gran paradoja de la Educación: el ente que DEBE desarrollarla (el estado), es el mismo que la limita.  No la prohíbe abiertamente, pero lo hace en forma indirecta negándole fondos, obstruyendo, creando problemas administrativos; adecuando el sistema de manera que se convierta en un colador económico: el que tiene plata, continúa; el que no, se retira a medio camino.  O ni siquiera puede ingresar.
Pero no solo se trata de la cantidad de profesionales, sino que también se debe tomar en cuenta la calidad, pues no  es cuestión de repartir títulos a diestro y siniestro sino que estos deben garantizar la calidad del profesional al que respaldan.  Y ese es otro de los grandes problemas de la educación superior en la América Latina: la mediocridad del personal docente.  Mucho de eso se debe a los gremios, personas incompetentes que se oponen ferozmente a la importación de buenos académicos de países desarrollados; son aquellos que creen que preferir lo autóctono, aunque sea malo, es cierta clase de patriotismo.  Además, los malos salarios de la docencia alejan a los buenos maestros, y permiten que individuos deficientes pero atrevidos, se conviertan en catedráticos de la noche a la mañana. Sin preparación pedagógica y sin experiencia en ese delicado campo.  Muchos creen que basta con tener un título en derecho o economía, para ser capaces de ejercer la docencia a ese nivel.  Tremendo error que se paga con la producción de profesionales deficientes.  ¿Y todo por qué?  Porque el sistema permite, por inopia, el nombramiento de personas no idóneas solo porque no hay mejores ofertas.  Los profesionales competentes y con buena clientela desdeñan la enseñanza, a menos que sean locos enamorados de esta.
Universitariescamente                                                               (¿Les hacen lo mismo en sus países?)
                                   RIS       E-mail: rhizaguirre@gmail.com
Blogs:      La Chispa        http://lachispa2010.blogspot.com/   con link a            Librería en Red